Semana Santa

 

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El llanero ha sido una persona muy católica, aunque al igual que en gran parte de la
humanidad se ha venido perdiendo paulatinamente el respeto a estas santas costumbres.
La semana santa inicia desde el domingo de ramos hasta el domingo de resurrección o de
pascua, en aquel tiempo, en el llano no se trabajaba, no se comía carne roja, no se tenía
relaciones sexuales dentro de otras actividades que se evitaban realizar por respeto a
Dios y porque se consideraban pecado. El Jueves y Viernes santo por ser los días de
pasión y muerte de Jesucristo, eran los días de más respeto, en estos días no se realizaban
actividades como: Jugar naipe, muchas familias consideraban indebida esta actividad porque
decían que de esta forma se habían sorteado la ropa de Jesucristo después de su muerte.
Barrer, se consideraba un pecado, esos dos días no se barría la casa. Gritar, se creía que
esto era pecado. Decir groserías. Matar animales. Lavar ropa. Tener relacione sexuales,
porque la pareja se quedaba pegada de sus genitales, además se consideraba un pecado
mortal. Partir mararabes, se decía que se le estaban machucando los testículos al Niño
Dios. Bañarse, se tenía la convicción que la persona se convertía en sirena o pescado. En
estos dos días sólo existía silencio. Dentro de las actividades que se llevaban a cabo en la
semana santa estaba el juego de mararabes o pipos, juego del trompo y la zaranda, juego
de bolos, pirinola y boliches, esta última elaboradas de la cáscara de jobo. Algunas familias
jugaban naipe especialmente el ajiley.
JUEGO DE MARABES O PARAPARAS
En la tapa o en la olla: Juego por parejas: Una persona toma cierto número de pipos en
una mano sin que la otra se cerciore, cierra las dos manos, coloca una encima de la otra
y pregunta: -”En la tapa o en la olla”, la otra persona sin saber donde están los mararabes
responde una de las dos opciones dadas, si dice tapa ha escogido la mano que se encuentra
encima, o si por el contrario tomó la mano que se encuentra debajo, si en la mano que
escogió se encuentran los mararabes se ha ganado los que allí se existen, si ha errado,
debe pagar esta cantidad.
Que corran caballos: Una persona toma cierta cantidad de mararabes en una mano y
dice a otra persona: -Que corran caballos, la persona responde: -Que corran, nuevamente
pregunta: -¿Con cuántas paticas?, y esta dice el número de mararabes que cree hay en la
mano, si acierta se los gana, si no, paga este número de pipos a la persona que le
preguntó.
Quiriminduños: Una persona toma un número de mararabes en una mano y se le dirige

si acierta, se gana los mararabes de lo contrario debe pagar esta cantidad.
Pares o nones: Una persona toma una cantidad de pipos en una o en ambas manos y
pregunta a otra: -¿Pares o nones?, a quien se le preguntó escoge una de las dos opciones,
pares, si el número que hay en la mano es par o nones si es impar, si acierta gana los
mararabes que allí existan o si por el contrario pierde y debe pagar tal suma.
Véleme el muerto: Con un número de mararabes en la mano, una persona se le dirige a
otra diciéndole: – Véleme el muerto, esta responde: – Si se lo velo, luego pregunta: –
¿Con cuántas velitas? La persona debe decir el número que considere este tiene en la
mano, si acierta gana y si no pierde debiendo pagar el número de mararabes que este
tiene allí.
Colina cogiendo gente: Con un número de mararabes en la mano, una persona se le
dirige a otra diciéndole: -”Colina cogiendo gente”, esta responde: -Cogiendo anda, luego
pregunta: -¿Con cuántos hombres? Esta dice el número que considere la otra persona
tiene en la mano, si acierta gana y si pierde paga.
Palomas o gavilanes: Una persona toma algunos mararabes en una o en ambas manos y
pregunta a otra: -¿Palomas o gavilanes?; quien escoge una de las dos opciones: Palomas
son pares y gavilanes son impares, si acierta gana y si no pierde.
Me quieres o no me quieres: Una persona toma cierta cantidad de mararabes en una o
en ambas manos y pregunta a otra de sexo contrario: -¿Me quieres o no me quieres?; la
cual debe escoger una de las dos opciones: Si lo quiere son pares, si no lo quieres son
impares, si acierta gana y si pierde paga.
Arbolito floreado: Una persona toma cierto número de mararabes en una mano y se le
dirige a otra diciéndole: – Arbolito floreado, esta responde: – Floreado está, luego se le
pregunta: -¿Con cuántas flores?, debe acertar el número de pipos que allí hay, si acierta
gana y si pierde paga.
El castillo: Una persona que hace las veces de garitero, apuesta con otro u otros que
quiera hacerlo, para ello une tres pepitas de mararabes o paraparas, encima de ellas se
monta una cuarta pepa, simulando ser un castillo, a dos o tres metros, según se acuerde,
quien quiera hacerlo, -con otra pepa mararay o parapara- la lanza con destino a derribar
el castillo, si logra el propósito, gana al garitero el número de pepas acordadas o las
semillas que conforman el castillo, si no lo logra pierde la pepa lanzada.
Anda la burra: Una persona toma cierto número de mararbes o paraparas en una mano
y se dirige a otra con la siguiente pregunta: – Anda la burra, la otra responde: -Andando
está. -Con cuántos burros más. La persona contesta el número de mararabes que calcula
tiene en la mano, si acierta gana, si no pierde.
En el suelo o en la cama: Una persona toma cierto número de mararabes en una mano

sin que la otra persona se percate, coloca una encima de la otra y pregunta: -En el suelo
o en la cama, la otra persona sin saber donde están los pipos responde una de las dos
opciones dadas, si dice en la cama ha escogido la mano que se encuentra encima, o si por
el contrario dice en el suelo, ha escogido la mano que se encuentra debajo, si en la mano
que escogió se encuentran los mararabes se ha ganado los que allí se hallan, si ha errado,
debe pagar esta cantidad.
Nos vamos o nos quedamos: Una persona pregunta a otra con algunos marabes en la
mano: -¿Nos vamos o nos quedamos? La otra escoge una de las opciones; nos vamos son
pares, nos quedamos son impares, si acierta gana, si no, pierde.
En cuantas patas salta la burra: Una persona toma cierto números de mararabes o
paraparas en una mano y se dirige a otra con la siguiente pregunta: – En cuántas patas
salta la burra, la otra responde el número que considera aquella persona tiene allí, si
acierta gana, si no pierde tal cantidad.
Cariño vamos al río: Una persona con cierto número de pipos en la mano pregunta a
otra de sexo opuesto: -Cariño vamos al río, esta responde: -Vamos. Luego vuelve y
pregunta: -Con cuántas ollas, esta dice el número de mararabes que considera tiene en la
mano, si acierta gana, si no pierde tal número.
JUEGO DE LA GUESA
La res tiene un hueso en la articulación de la chocosuela, este tiene una parte plana y otra
cóncava, se extrae para jugar de la misma forma como la cara y sello, se considera la mejor
guesa la del venado, se gana por la parte cóncava y se pierde por la parte plana, si llega a
quedar parada o vertical después de lanzarse, se le llama caballito y gana el doble de lo
apostado.
BOLO
Para este juego se elabora en madera tres figuras y una bola: Las tres figuras se alinean a
cierta distancia de la zona de tiro, esta podía ser entre 30 o 40 metros, de acuerdo con
la ubicación tienen un puntaje específico, la figura del centro tiene un valor de 12 puntos
y las dos de los lados cada una vale 6 puntos cada uno; detrás de las figuras se coloca una
tabla horizontalmente, a una distancia de 20 centímetros aproximadamente y con la bola
de madera se juga similar al bolo moderno, el ganador será la persona que primero
complete 24 puntos.
PROCEDIMIENTO: Cierto número de jugadores inician por turnos el juego tratando de
derribar las figuras y completar lo más rápido posible el número indicado para ganar la
partida. Si al lanzar la pelota pasa por en medio de los bolos, esto tiene un valor de 4
puntos. El tumbar los dos bolos de los extremos en una sola lanzada, se le llama Macuare

Quien dirige el juego recibe el nombre de garitero y los jugadores acordaban cuanto se le
pagaba a este por el servicio. Al momento de lanzar la bola el jugador generalmente
pronunciaba la siguiente frase: “Dieciocho, la bola en mano y medio pal’ garitero”, medio
correspondía a 5 centavos o un número acordado de mararabes.
JUEGO DE DADOS
Pueden jugar varias personas a la vez, quien tiene los dados, apuesta con los demás,
quienes hacen las paradas o apuestas. Quien topa las paradas, puede apostar con todos a
la vez, si así lo desea, o con los que él indique antes de tirar lo dados, si no especifica,
quiere decir que está jugando con todos. La persona que lanza los dados debe decir
“Topo” o “Juego”, para que sea valido el lanzamiento, de lo contrario será nulo y debe
lanzar nuevamente. Los dados deben ir rotándose entre los jugadores cada vez que haya
pelada, para que cada uno pruebe la suerte. Pelada es perder.
Este juego tiene diferentes clases de apuestas o paradas, ellas son: TRECES: Se elaboran
tres montones en hilera de lo que se está apostando. Generalmente es más gruesa o
grande la cintura o el montón del centro. Las tapas de estas son 4-4, pierde quien topa.
Tapas son los números que hay en el otro extremo de los dados. PINTA o 5-6: Se
elaboran dos montones en hilera, de lo que se apuesta. Es más gruesa la cabeza o el
primer montón. Las tapas de estas son 1-2, pierde quien topa. PARAO DEDO ATRÁS:
Se le conoce como la parada del bobo, porque no sabe hacer más; para esta apuesta, se
elabora un solo montón de los que se está apostando y al momento de apostar debe
colocar el dedo índice diciendo: -Parao dedo atrás. PINTA IGUAL ATRÁS: Se elaboran
dos montones iguales, al apostar dice pinta igual atrás. Paga o gana doble de lo que ha
apostado, si es presado o pelada de lo contrario paga o pierde sencillo.
Formas de ganar o perder quien hace la parada. Con SUERTE gana y con PELADA
pierde el que apuesta. SUERTE: 5-5, 6-6; 3-3 y 5-6. Gana toda la parada. PELADA: 1-
1; 2-2; 4-4 y 1-2. Con presada de 1, 2, 3, se gana la mitad de la parada y con 1-2, se
gana la cabeza. TRECES: Se pierde con 3-3, y gana con las tapas, 4-4. Quien hace la
parada. PINTA: Se gana o se pierde todo con 5-6 o 6-6, o la cabeza con 1-2.
JUEGO DE NAIPE
Uno de las clases de juego mas usada por el llanero en la semana santa estaba el ajiley,
este caracteriza por que se juega con todas las cartas, cada persona juega con cinco
cartas, el puntaje máximo es 52, llamado ajiley, el siete de oros es el comodín, el puntaje
lo marcan las cartas de la misma pinta, todas las cartas valen 10 puntos excepto los ases
o el comodín que valen 11 y los sietes y los seis que tiene el valor de su número.
EL JUEGO: Se echa una primera ronda de dos cartas y se hace el pique o apuesta, luego
se echan las cartas restantes, se apuesta nuevamente y se descartan las que considere; se
reparten las cartas descartadas a cada jugador que lo haya hecho, para hacer una última
apuesta. Gana quien tenga mayor puntaje.

CAIDAS: Tiene los siguientes cantos. El canto es decir unas palabras cuando les lleguen
unas determinadas cartas a un jugador, ellos son: RONDA BLANCA: Dos cartas de un
mismo número, equivale 1 punto, cuando esta es de sotas vale 2 puntos, cuando es de
caballos vale 3 puntos y si es de reyes equivale a 4 puntos. MARISCO O RONDIN: Son
tres cartas de un mismo número, equivale 4 puntos. PATRIA: Tres cartas en escala,
equivale 6 puntos. VIGIA: Dos caratas del mismo número y una del siguiente número,
equivale 7 puntos. REGISTRO: Caballo, rey y as, equivale 8 puntos.
JUEGO DE LA ZARANDA Y EL TROMPO.
Con anterioridad al evento las mujeres fabricaban gran cantidad de zarandas -sacos
llenos de este elemento-, los hombres fabricaban los trompos, (Ver implementos llaneros).
El juego consistía de la siguiente manera: Las mujeres hacían bailar la zaranda y los
hombres ya con su trompo enrollado le tiraban con fuerza a romperla, quien lograba el
objetivo era el triunfador y los demás participantes pagaban en mararabes la cantidad
acordada. En algunos casos los jóvenes apostaban al que rompiera mas zarandas tenía el
privilegio de escoger novia, las muchachas la tiraban a su preferido para que este lograra
el objetivo, claro está que quien tuviera mas tino se convertía en el ganador, pero como en
la semana santa no se podía tener ninguna clase de relaciones amorosas, este debía
esperar que los días santos pasara para ver si su elegida aceptaría, de lo contrario debía
esperar otra oportunidad que la vida le diera en la consecución de su media naranja.
El juego más representativo del trompo estaba el “pica la troya”, consistente en una
circunferencia elaborada con el pie de la persona y con un punto en el centro, el talón
marcaba el corazón de la troya y con el dedo pulgar bordaba la circunferencia, haciendo
girar el cuerpo de quien estaba haciendo la figura. Los apostadores por turnos intentaban
picar con su trompo el centro de la troya, la persona que picaba más retirado del corazón
debía pagar los mararabes acordados o por el contrario “poner el muerto”, consistente en
colocar el trompo para que los demás participantes le dieran punta con el trompo enrollado
tratando de rajarlo, el que no le pegue al muerto debe colocar el suyo, transportándolo
por un recorrido acordado, al final de este trayecto quien esté de muerto debe resistir los
“marapolos” pactados, generalmente este trompo era destruido por la cantidad de punta
que se le propinaba; es por ellos que un jugador de trompo tenía varios de repuestos para
remplazar los partidos.
FURRI FURRI.
Es un elemento de juego elaborado de una tapa de gaseosa y una cuerda o fibra de 1,20
metros de largo aproximadamente. Para su elaboración de hace uso de un martillo y un
clavo o puntilla, la tapa se golpea sobre una base de tal forma que se le quite su figura
original y se obtenga una lámina redonda. Haciendo uso del clavo se le proporciona dos
orificios en la parte céntrica, uno en seguida del otro, por ellos se pasa la cuerda, una vez
esta pase por allí se atan las dos puntas. Para el juego, la persona toma la cuerda con los
dedos índices de sus manos por los dos extremos del doblés y la nueva figura de la tapa se

ubica en el centro, se tira hacia los lados opuestos y al centro a un ritmo de tal forma que
la lata inicie a girar, cuando lo hace esta toma gran velocidad, con otra persona que esté
haciendo el mismo ejercicio tratan de cortar la cuerda de su compañero con la lámina del
furri furri, quien corte primero la cuerda será el ganador, este recibe como pago los
mararabes o paraparas acordadas en la apuesta.
GASTRONOMIA DE LA SEMANA SANTA
Para esta semana se preparaba con anterioridad algunos alimentos especiales para
consumirlos en estos días. Para ello conseguían la materia prima necesaria en la elaboración
de otros platos. Los días jueves y viernes, de semana santa, se preparaban los siete potajes
para consumir en una sola comida, ellos eran: Arroz con leche, pescado, galápaga preparada
de cualquier forma, chocolate, queso, sopa de pan, torta de pan o arepas de yuca.
La semana anterior a los días santos se le denominaba la semana del rebusque, porque en
ella las personas se dedicaban a aprovisionarse del alimento a consumir en estos días
santos: galápaga, queso, dulce de varias clases, pescado, arroz pilado, marrano frito,
chicharrones, chigüiro en piscillo o en albóndigas, pira, paraos, chicharrones, hayacas,
tungos, gallina, gofios.
Durante la semana santa las personas de una vecindad o vereda, acordaban qué días se
reunía en un determinado lugar, los dueños de la casa, les correspondía preparar la
alimentación para todo el personal que llegara; allí jugaban al trompo y la zaranda,
jarabes y bolos entre otros. Para desplazarse de un lugar a otro, las persona se iban
recolectando de casa en casa hasta formar un gran grupo de llaneros, unos iban de a pie,
acaballo, en burros, bueyes o mulas, lo importante era llegar al lugar indicado. En la tarde
regresaban cada quien a su casa; al día siguiente continuaban el desplazamiento a otra
casa, así sucesivamente hasta el día sábado, tradición que en muchos lugares culminaban
con un parrando llanero que se prolongaba hasta tres o mas días.
EL VELORIO.
Consistía en actividades religiosas que los llaneros ofrecían a los santos de su devoción
para que hicieran realidad una petición o un milagro, estas se hacían especialmente cuando
un familiar cercano se encontraba en delicado estado de salud, un problema de negocio,
problemas de amor etc. Para que se resolviera este impase, se ofrecía un velorio, de
acuerdo con la importancia de la petición o la situación económica de la persona el velorio
sería lujoso, medio, humilde o pobretón. Si lo prometido se hacía realidad, quien ofrecía
la promesa debía cumplirla, de lo contrario su santo no volvía a cumplirle cuando lo
invocara nuevamente. La promesa se hacía de la siguiente forma: Virgen de Manare –
patrona de los llaneros-, san Pascual Bailón, Virgen de Guadalupe, virgen del Sagrado
Corazón, Virgen de la Causola, San Nicolás, San Antonio, San Jerónimo, San Esteban,
San Vicente, etc., te ofrezco pagar una promesa con…(se mencionaba cómo y cuáles
serían los adornos del velorio)… con tal se me cumpla… (se dice la petición). Estas clases
de eventos, tenían un valor espiritual similar o superior al de una misa o un rosario.

Para la realización de un velorio se llevaban a cabo los siguientes procedimientos y
actividades: La persona de la promesa fija la fecha del evento que estime conveniente,
generalmente se hacía una fecha en que el calendario fuese festivo. Se avisan a los vecinos
y estos se encargan de difundir la información, a quien le llegaba el mensaje ya era un
invitado más y podía asistir al evento y participar de este, la hospitalidad era igual para
todos los asistentes. Se buscaban las personas especiales para dirigir un velorio, a estas
personas se les tenía mucho respeto igual al que se le tiene a un sacerdote hoy día y se
hacía lo que ellos dijeran. Se preparaba la comida para todas las personas, entre la comidas
estaba la novilla asada, hayacas, aguarruz, chicha y cuando se podía aguardiente llanero
o tape’ tusa y vino para las mujeres. Se conseguían los músicos y cantadores de tono, en
estas actividades sólo se cantaban los tonos, ancestro verdadero del llanero para esta
ocasión especial. El día de la actividad las personas de la casa y los más allegados, levantaban
el altar; para su construcción se hacía uso de varios elementos: Una mesa, Un mantel de
color blanco o estampado, cogollos de palma, bejucos cuando el velorios era para angelitos,
diferentes imágenes de santos, estos eran recolectados de los vecinos, quienes tuvieran
un santo lo prestaba para estos eventos, el santo al que se le hizo la promesa, un cabestro
de cerda, comida y bebida suficientes para los asistentes.
En la sala de la casa se ubica la mesa, sobre ella se le coloca el mantel, con dos cogollos
de palma se elabora un arco y se amarra cada uno a una pata de la mesa, en esta se decora
con petacas, rosas, cadenas elaboradas en cogollos de palma, se colocaban los santos
sobre la mesa en orden de devoción en el centro va el santo que se le ha hecho la promesa
y alrededor los demás. Al frente de la mesa se extendía el cabestro amarrado de dos vigas
de la casa, porque de allí se agarraban los cantadores en el momento de entonar los
tonos. Después de tener listo el altar y los cantadores de tono, se daba inicio al evento
religioso en las horas de la tarde de 4 a 6 de la tarde aproximadamente, y este duraba
toda la noche.
DESCRIPCION DE UN TONO: El tono, son cantos sacros, generalmente en su mayoría,
el tema está relacionado con alguna cita bíblica. Son tres las personas encargadas de
cantar los tonos; al momento de hacerlo la persona que llama o quien inicia y controla el
canto, se ubica en el centro, a su izquierda se instala quien hace de tenor y a la derecha
quien hace de contra alto, todos tres prendidos del cabresto de cerda. El contra alto es la
persona que eleva mayor la voz en el lamento, esta es delgada y prolongada; el tenor, su
voz es gruesa e igualmente prolongada. Los cantadores de tonos eran llaneros de gran
talento y potencia en sus voces, los instrumentos utilizados en este ritual lo conformaban:
la bandola, bandolín, cuatro o requinto, con los cuales entonaban cifras y lamentos
sentimentales en sus canciones y coplas religiosas, algunas se improvisan o se adaptan
para realizar peticiones, agradecimientos o súplicas especiales a Dios o al santo invocado
o cuando se trataba de un niño difunto, para que este nuevo angelito sea recibido en el
cielo y a la vez despedirlo con gran jolgorio de su corto paso por la tierra, en la que no
logró cometer ningún pecado. Cuando se trataba de un velorio de angelitos; en el caso de
un velorio de santos los cantos eran para dar gracias al santo invocado por el milagro que
había cumplido.

Las voces de los cantadores, se levantan hasta que las personas aguantaban repitiendo la
vocal con que terminaba cada verso del tono que se estaba cantando, luego se iban
bajando paulatinamente hasta llegar a la voz inicial, algunos cantadores de tono solo
repetían la vocal “a” en la terminación de los versos, otros repiten la vocal con que
termina el verso. Quien hace las veces de contra alto, debe ser una persona de una voz
potente ya que esfuerzo es bastante el que debe realizar. Como ejemplo del canto de un
tono se presenta una parte del condolirio:
Se levanta el condolirio PERSONA QUE LLAMA
¡aaaaaaa!, ¡aaaaaaaa!, ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaa…! CONTRA ALTO
¡aaaaaaa!, ¡aaaaaaaa!, ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaa…! TENOR
una mañana de san Juan PERSONA QUE LLAMA
¡aaaaaaa!, ¡aaaaaaaa!, ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaa…! CONTRA ALTO
¡aaaaaaa!, ¡aaaaaaaa!, ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaa…! TENOR
A darle agua a su caballo PERSONA QUE LLAMA
¡aaaaaaa!, ¡aaaaaaaa!, ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaa…! CONTRA ALTO
¡aaaaaaa!, ¡aaaaaaaa!, ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaa…! TENOR
De esta forma se continúa hasta terminar el tono. Al terminar el tono, quien llama dice
“Viva la virgen”, los otros dos cantadores responde: “Viva” o “Nosotros también”. Son
varios los tonos que se cantaban, la mayoría de ellos estaban relacionadas con citas
bíblicas, entre de ellos están:
CONDOLIRIO
Se levanta el condolirio
una mañana de san Juan,
a darle agua a su caballo
a las orillas del mar,
mientras mi caballo bebe
me siento un rato a descansar,
escuche mija la sirenita
la sirenita del mar,
hija mía no es la sirena
ni pareces al cantar,
aquel es el condolirio
lo voy a mandá a matar,
si usted lo manda a matar
yo viva no he de quedar,
y el padre como era padre
juntos los mandó a matar,
uno lo enterró en la iglesia
y otro en la puerta del altar,

de uno salió una paloma
y del otro salió un gavilán,
aquí terminan los versos
del condolirio del mar.
¡Viva la Virgen!
EL CIEGO
Salió la virgen y el niño
salió la virgen y el niño para el portal de Belén.
Y en la mitad del camino
y en la mitad del camino pidió el niño que beber.
Corra pa’ lante mi niño
corra pa’ lante mi niño corra pa’ lante mi ser.
Estas aguas están muy turbias
estas aguas están muy turbias y no se pueden beber.
Allá arriba en aquel alto
allá arriba en aquel alto se fue un ciego a un naranjal.
Se fue un ciego a un naranjal
se fue un ciego a un naranjal con la esperanza de ver.
Ciego dame una naranja
ciego dame una naranja pa’ mi niño cortar sed.
Cógela de una en una
cógela de una en una cógela de dos en tres.
Cuando cogió la primera
cuando cogió la primera el ciego principio a ver.
Cuando agarró la segunda
cuando agarró la segunda el ciego miraba bien.
Cuando agarró la tercera
cuando agarró la tercera volvió su vista a su ser.
Que virgen tan milagrosa
que virgen tan milagrosa que me ha dado esta merced.
Sería la virgen del Carmen
sería la virgen del Carmen o el patriarca san José.
¡Viva la Virgen!
———————————————
San José pidió posada
pidió posada, para posar con María.
Ay no le quisieron dar
no le quisieron dar, porque no les convendría.
Ay pidió más alantico
Pidió más alantico a costa de ver María.
Ay si le quisieron dar
le quisieron dar, porque si les convendría.
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Alberto Montoya
San José cubrió su mesa
cubrió su mesa, de pan y vino que se.
Venirte a comer esposa
comer esposa, venirte a comer María.
Ella contestó llorando
ella contesto llorando, que ella comer no quería.
Que la dejaran llorar
que la dejaran llorar, que ella con llorar tenía.
San José sacó candela
san José sacó candela, de un milagro que tenía.
Ay cogió para la cama
ay cogió para su cama, a ver su dama paría.
Bajaron santos y santas
bajaron santos y santas, con música de alegría.
Unos para ver al niño
unos para ver al niño, y otros por ver a María.
La vara de san José
va vara de san José, era mucho lo que crecía.
Bolonia bajó to’ el cielo
Bolonia bajo to’ el cielo, y en el tiene florecita.
La virgen subió a los cielos
la virgen subió a los cielos, a coronarse de gloria.
Y al ponerse la corona
y al ponerse la corona, toda la música suena.
¡Viva la Virgen!

LA MARISELA
Este juego fue el más tradicional, para ello escogen un hombre dinámico y lo visten de
mujer con exagerado físico: abultada estómago, senos, glúteos y cabellera, generalmente.
Se inicia el juego al ritmo de chipola, dos personas entonan el siguiente canto en forma de
contrapunteo, repitiendo cada uno la misma estrofa las veces que sea necesario, una dice:
-Marisela se perdió, su mamá la anda buscando, quien ha vista a Marisela en los parrando
bailando, la otra persona responde: -Por este camino abajo yo la miré que venía, y el que
no baile con ella lleva su prenda perdía. En ese momento, sale Marisela de algún lado,
bailando y sacando a bailar a quien ella quiera, si la persona se niega a bailar Maricela le
quita una prenda que puede ser un anillo, un arete, el sombrero o cualquier otra prenda,
si la persona baila debe realizar toda la pantomima que Maricela haga de lo contrario
pierde una pertenencia. Este proceso se repite varias veces hasta que se recolecte un
número considerado de prendas. Después de estos, se continua con la sentencia, para
ello nombran un criado y su padre: El padre del criado coge un elemento de los recolectados
por Marisela y dice: -Aparezca, aparezca dueño o dueña de (dice el nombre de la prenda)
y si no para mi criado será.
En ese momento aparece el dueño del artículo, el padre del criado le coloca una estaca o
una silla con espinas, vidrios o alambre de púa, y lo invitan a sentarse: -Sigue y siéntate.
-No gracias, yo vine fue a reclamar mi (y dice el nombre de su pertenencia), que me la
robó su criado, responde la persona. El padre del criado dice: -Usted es el dueño de… (y
nombra la prenda), responde la persona. -Si señor, yo soy el dueño. -P. del C.: Por qué
apareció en ese lugar. – P. de la P.: Porque su criado me la robó. – P. del C.: ¿Cómo, que
mi criado se la robó? Llaman al criado por diferentes nombres: -Buen jinete, toreador,
saca piojos, saca niguas, enamorador etc., el nombre que a él le parezca, sale realizando
la actividad que haya escogido, si escogió, buen jinete, corre dentro del grupo presente
simulando estar haciendo esta actividad, brincando, tirando patadas, etc., si es toreador,
igualmente simula estar toreando, si es saca piojos, empieza a despeinar a los presentes
simulando estar sacando piojos, así sucesivamente con la actividad que se haya escogido,
cuando termina de hacer la pantomima el padre lo azota con un látigo, preguntándole el
motivo por el cual se robó aquel artículo, por ejemplo: -Por qué se robó ese sombrero, es
que no se ha dado cuenta que en la casa hay por montones; en todos los casos el padre
del criado justifica que no había motivo de haberse hurtado tal artículo porque de ese
tienen en bastante en la casa castigando su sirviente, este suplica perdón: -Perdón,
perdón papá fue que el señor o señora se lo mandó a X persona (y nombra una persona
del grupo) en pruebas de amor (o por otra situación que este considere), de tal forma que
se le tome del pelo o dentro del juego se ventile alguna verdad escondida entre dos
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Alberto Montoya
personas de esta forma se le coloque humor al juego. La persona toma su prenda y el
padre del criado la dirige a otra de sexo contrario para que le dedique una bamba hoy día
lo que se conoce como coplas.
Mujer
De mi tierra me he venido
con el agua a los sobacos,
solo por venirte a ver
hermoso pájaro vaco.
Hombre
Las mujeres de hoy en día
sienten cuando uno se va y las deja
porque son de carne y hueso
como cualquier yegua vieja.
Cuando la copla es un piropo y si la otra persona le agrada esta, le responde con otra
donde le muestre su complacencia, si por el contrario no se siente bien o no le agrada la
bamba esta era picante.
Generalmente estas clases de bambas eran jocosas o de amor. Se debía tener cuidado de
no ofender a la persona, o si alguien de los que estaban echando coplas eran
comprometidos, los versos debían ser muy prudentes ya que se podían presentar algún
problema. Este procedimiento se continuaba hasta que las prendas se terminaran y proseguía
cantando tonos.

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