Dionicio Antonio Suárez Ramírez, quien proviene de una familia muy humilde. Su padre es Dionicio Suárez, agricultor y su madre es Isaura Ramírez. El caserío Cañaveral, en Valle de la Pascua, estado Guárico, lo vio nacer el 2 de noviembre de 1970.
Tercero de seis hermanos (José Antonio, Isaura, Irama, Mirlene y Jackson), decidió venirse a Caracas cuando sólo tenía 17 años de edad, en busca de nuevos horizontes. Nos confiesa que fue en esta ciudad, donde realmente comenzó a sentir inquietud por tocar un instrumento y dedicarse al canto.
Reside en Macarao, se inspira en sus tres hijos (dos varones y una niña), quienes se han convertido en su incentivo para salir adelante como padre y como cantante.
Al expresar la satisfacción y orgullo que siente por ellos, nos revela que el más pequeño de tan sólo 5 años de edad, “canta de todo un poco”.
Este vallepascuence, actualmente, cursa cuarto año de Derecho además es administrador en el área de mercadeo y técnico en telecomunicaciones. Su amor por la música lo ha llevado a componer varios temas entre los que se destacan: Por fin me dejó la cuaima, El Vallepascuence, Misión Ribas y Misión Vuelvan Caras, Con esta última se hizo acreedor del primer lugar en el III Festival Voz Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV)- Caracas, celebrado el 3 de mayo de 2007, en los espacios del alma mater bolivariana. Y obtuvo el Segundo lugar en el festival Nacional y el premio a la mejor canción inédita, con el tema “A mi linda Venezuela” letra de su autoria.
Ha sido integrante de varios grupos de música llanera entre los que se encuentran Melodías de mi Tierra del arpista Guariqueño Félix Pantoja, Juventud Criolla, Arpa Voz y Sentimiento en tre otros.
Ejecuta instrumentos musicales como el cuatro y las maracas. “Soy una persona muy sencilla y tímida pero cuando me monto en tarima me olvido de la timidez”, comenta emocionado Dionicio Suárez. Su mayor sueño es ser reconocido como cantante y defensor de nuestra música llanera.